En Melbourne, a William se le da de perlas hacer copias piratas de CD. Un día, en un café, se le aproxima Serapión y le habla del inglés William Buckley, que fue deportado a Australia con los primeros colonos de aquellas tierras. Logró huir de la cárcel, vivió treinta años con los aborígenes y, después fundó la ciudad de Melbourne, justo donde están ellos ahora.
Esta web utiliza cookies para ofrecerte una mejor experiencia y servicio, de acuerdo a tus hábitos de navegación. Puedes obtener más información en nuestra
Política de Privacidad y en
Política de Cookies.
Para aceptar las cookies, por favor pulsa en Permitir